miércoles, 26 de septiembre de 2012

25S





No es por nada, pero igual que la policía actuó de una forma brutal, los manifestantes también se comportaron como animales. Quiero decir, que ni la policía debía pegar, ni los manifestantes. Que la culpa aquí la tienen ambos, porque todo ésto se podría a ver omitido, pero como siempre por parte de varios bandos hay algunos que prenden la llama de una forma que no deberían.
Aquí los policías obedecen órdenes, y debemos admitir que no todos han utilizado la violencia, que es cierto, que tanta bestialidad podría haberse obviado es cierto, pero en estos casos no se pueden quedar quietos ante las continuas provocaciones como lanzar ladrillos, palos, etc.
 Para empezar, se aprecia claramente (en el minuto 0:30), que quienes empiezan a provocar a la policía y a agredir, son algunos manifestantes. Los policías actuaron para defender y poner orden que para eso les pagan. Sí, sé que las formas no fueron las adecuadas, pero maldita sea, si algo hemos aprendido en todas estas manifestaciones que se han hecho en España, desde que comenzó la crisis, los recortes... Desde que Rajoy está en el poder básicamente, es que la violencia no se puede tratar con violencia, pero que desgraciadamente, a día de hoy, la violencia conlleva más violencia. A la vista están las imágenes.
Y no me considero ni de un lado, ni de otro, ya que no soy partidaria de la violencia extrema, porque es verdad que quiero que las cosas cambien, pero no de esta forma. Porque así lo único que conseguimos es nada. Porque de nada te sirve dañar a un policía, subir un vídeo mostrando los violentos que son, de nada. Porque al fin y al cabo los que tienen el poder aquí, no soy yo, ni tú, ni ese manifestante que lanzaba una piedra, ni esos policías que pegaban. No. Quienes tienen el poder son otros que veían eso desde sus casas, sentados en un sillón, cobrando millones y sin hacer nada. Sin mover un dedo para llamar a alguien y terminar con eso, no. Ellos sólo son espectadores de la obra que han creado.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Delirium.

Termina de leer. Cuando abro los ojos, me está mirando.
-¿Qué? -pregunto. La intensidad de su mirada casi me deja sin aliento, como si me estuviera viendo por dentro.
No me contesta directamente. Avanza unas páginas en el libro, pero no lo mira. Mantiene sus ojos clavados en mí.
-¿Quieres oír otro? -pregunta, aunque no espera a que le conteste para empezar a recitar-. ¿Cómo te amo? Deja que cuente los modos. 
Ahí está esa palabra otra vez: amor. El corazón se me detiene cuando Álex la pronuncia, y luego se pone a latir a mil por hora.
-Te amo con toda la profundidad, amplitud y altura que mi alma alcanza... 
Avanza un paso y me besa suavemente en la frente.
-Te amo hasta el nivel de la más silenciosa necesidad cotidiana..Me besa los pómulos, un beso suave, delicioso, que apenas me roza la piel.
-Te amo libremente... 

domingo, 2 de septiembre de 2012

Nowhere Boy