No quiero un novio, la verdad, que no entiendo por qué hay que ponerle etiquetas.
Lo único que quiero es alguien que me quiera. Que a pesar de la personalidad tan especial que tengo se quede ahí, es decir, que aunque tenga mil motivos por los que irse se quede, y sean esos motivos, lo que lo retengan.
Que me levante por las mañanas con un buenos días mi amor y no con un buenos días mi princesa. Que me quiera, tanto como Romeo a Julieta.
Que por las noches si no nos vemos, nos imaginemos, acurricaditos tanto si hace frío como si no. Que pueda hablar con él durante horas. De cualquier cosa, tanto de fútbol como de clases, de una peli o de un libro, y que aunque le aburra, él se quede ahí conmigo, escuchándome.
Quiero ser la única en su vida, no una más, a la cual, mucho te quiero, mucho eres lo mejor, mucho que especial eres, pero a la vez a mi y a otras 5. No, no, no, eso no.
Quiero que me llame si no nos vemos. Quiero estar a su lado. No quiero que piense que será difícil, o demasiado fácil, simplemente que imagine que será un capitulo muy bonito, el cual, hay que currárselo un poquito todos los días y, no dejarlo de lado.
Yo tengo miedo de enamorarme, como cualquier persona en este mundo. Ya he sufrido, y no quiero pasar otra vez por eso. Por eso, le pido que sea sincero. Ya que la sinceridad es la base en cualquier relación.
No le agobiaré si quiere estar con amigos, si quiere ver ese partido de fútbol o de baloncesto. No le impediré nada de eso. Pero entiéndeme que no pido ser su día y noche, ya que ambos podemos tener una vida a parte de la nuestra, solo quiero formar parte de su vida.
Siento, de antemano, si soy una picada, si tengo mucho carácter o si en ocasiones resulto una pesada, pero es que debe entender que soy muy explícita y habladora, y que no me callo ante lo que pienso y siento. Pero esa soy yo, con mis miles de defectos, de los cuales, espero que te enamores.
Y tal vez, sea porque esté depre, o porque es salir a la calle y parecer que vivimos en un 14 de febrero continuo, o también porque hace mucho frío. Pero hoy, quiero vivir una de esas historias de amor, que cuentan en las películas, que aunque sean difíciles y tengan miles de obstáculos conseguirán una continuidad, no diré un final feliz, porque los finales felices significan que han tenido un final y han terminado. Y lo nuestro no querré que termine, si es de verdad.
Porque como leí hace tiempo:
<<Quédate con aquel que te haga vivir un 14 de febrero siempre. Porque no es quien te espera, sino quien te busca. No es quien te quiere con palabras, sino que te lo demuestra con hechos. Quédate con aquel que a pesar de tener miles de motivos por los que irse, se queda. Con aquel que se quiere perder contigo. Y por supuesto, con aquel que te quiere tal y como eres, sin cambiar absolutamente nada de ti.>>
Quiero que al terminar esta carta, al dejarla en un banco de una calle de París, el destino sea bueno conmigo, y me regale a esa persona especial para mi. A esa mitad que me falta. Sé que es difícil pero no imposible. Pues el destino muchas veces ha sorprendido.
Por último, terminar diciendo que solo soy una chica incomprendida en un mundo de locos, una chica que busca un chico que la quiera tal y como es.
Firmado Jade.

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