así que pasan todo el tiempo en tu cabeza.
Porque las palabras nunca duran, lo que dices ya no es lo que dijiste.
Las palabras que nos decimos pueden ser buenas o malas, intentamos que no hagan daño pero, en multitud de ocasiones conseguimos el efecto contrario.
No pediré perdón por ser como soy. No dejaré de ser así, con mis defectos y virtudes, con mis enfados y rabietas de niña pequeña...
Estoy harta de este lugar en el que vivo, harta de ver siempre las mismas caras cuando salgo de mi casa, harta de las personas que la habitan y rodean. No aguanto más.
Piensan que me conocen pero, en el fondo no saben nada de mí. Seré predecible sí, pero, siempre tengo algo guardado, algo que nadie sabrá que es.
¿Nunca te has parado a pensar que cada paso que das en falso, es una oportunidad perfecta para aquellos que intentan destruirte?
No diré lo siento, no dejaré de hacer lo que hago, no cambiaré. Perdonad, pero esto que tengo y hago es lo único que me permite ser la persona que soy, y no un clon de esos que hay, ahí fuera.

No hay comentarios:
Publicar un comentario